REVENGA, JORGE
El latido profundo de una ciudad iluminada desde dentro.
La Semana Santa de León avanza con un ritmo muy propio. Atrae por su hondura y por ese recogimiento que se adhiere a la piedra antigua, al aire frío de la noche y a la luz suave de los faroles. Hay procesiones que se anuncian con sonidos que vienen de lejos, como ecos de otro tiempo, y pasos que respiran al doblar una esquina, con la memoria encendida en cada trabajadera.
Entre estas páginas conviven siglos de tradición, momentos íntimos, silencios cargados de sentido y procesiones que envuelven el corazón. La ciudad vive su Semana Santa con una entrega serena, casi artesanal, donde cada paso, cada toque y cada mirada sostienen una fe que se transmite de generación en generación.
Hay lugares que se contemplan con los ojos, otros que despiertan asombro
Y existen ciudades, como León, que se guardan muy dentro y acompañan para siempre.